Queridos hijos: muchas veces, lo sabéis, me suelen decir que no aparento la edad que tengo, que no cambio, que estoy igual que siempre. Bueno, a propósito, os transcribo este breve párrafo de una de mis artículos a mayores:
Más que por los años, nos hacemos viejos, a
medida que la soledad y el olvido siegan
ilusiones y nos remiten a los nostálgicos recuerdos de lo que fuimos
y tuvimos.
Recordad, pues, queridos hijos, que, por lo
general, los mayores, los viejos no los
hacen tanto los años como podemos hacerlos nosotros. Os quiero y mucho.
Y como estamos en primavera, esta bonita foto de un arbusto que hace dos días estaba, aparentemente, seco, algo que no puede suceder en la vida pero hay que no olvidar que la savia no nos abandona.

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