Aquí sigo,
bajo esta enramada de sueños
que entre los dos tejimos.
Se hicieron grandes los álamos
y sus largas sombras
ya cubren generosas el asfalto.
También crecieron las fuentes,
y sus chorros son juegos
en algarabía de chiquillos.
Y siguen los pólenes en el aire
cada primavera,
y siguen piando gorriones
en el silencio sagrado
de este hermoso lugar,
y sigue fresca la sombra
de
nuestro café en los veranos...
Aquí sigo,
de tu mano en los instantes,
lazarillo que me llevas,
lazarillo que me traes,
amigo fiel que me aceptas,
que me quieres,
que me ayudas...
sin esperar nada,
sin reproches …
que me quieres,
que me ayudas...
sin esperar nada,
sin reproches
Se me secaron las lágrimas
y aquí sigo: me queda, y me pesa mucho. el alma.
y aquí sigo: me queda, y me pesa mucho. el alma.

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