Queridos hijos: Hoy, sábado, ocho de febrero de 2014, quiero
deciros algo acerca de lo que pienso core el amor. Tal vez vosotros lo veáis de otra manera, pero yo así lo pienso, lo siento y trato de vivir
deciros algo acerca de lo que pienso core el amor. Tal vez vosotros lo veáis de otra manera, pero yo así lo pienso, lo siento y trato de vivir
El amor es como ese precioso arco iris que se extiende sin hacer ruido
1.
Cada cosa, una vez; sólo una vez.
En esta vuestra casa, la memoria de las cosas tienen nombre: amor. Cada cosa
fue amor; cada vez fue amor. Y lo seguirá siendo. No lo olvidéis y haced de vuestros hogares, pequeñas parcelas donde la
ternura, el afecto, la comprensión sean la atmósfera que respiréis cada día.
2.
Debe ser algo terrible vivir sin amor. No puedo imaginar un
mapa genético sin que, en sus cuatro puntos cardinales, aparezca como factor
por excelencia, el amor, porque sabernos amados, saber que le importamos a
alguien, saber que somos objeto de atención y ternura es como un constante renacer con increíbles
deseos de superar dificultades, y es una especie de trance por el cual la ilusión toma tales vuelos que
en nuestras vidas parece como si se paralizara el implacable almanaque del
tiempo. Reivindicad amor para todos los
seres humanos sin distinción alguna. Reivindicad ternura, delicadeza,
humanidad...
3.
No, no se puede vivir sin amor, y
lo sé porque, tras muchos canarios cantándome en la terraza, uno nuevo, recién
llegado, me alegra la vida con sus trinos a todas horas. Eso es, seguro, porque
me ama. ¡Claro!: amor con amor se paga.
4. Tañen las campanas y el hombre llora; repican, y canta. Me sitúo en la proa y
pregunto: ¿Qué soy yo? ¿Qué el hombre? ¿Por qué reír o llorar? Una voz que,
como el trueno, rueda por cimas y
valles, me responden: El hombre es la sombra de la nada, si se compara con su
Creador; pero el hombre es un juguete, cuya cuerda es el amor. Si por
desconocimiento, egoísmo o pereza deja de
activársela, sólo será un montón de chatarra, un enjambre de alimañas.
5.
Si en el momento justo de mi muerte pudiera sentarme frente a
este ordenador, las últimas palabras que desearía escribir serían éstas: Sólo
sé que amé.
6.
El amor no son
palabras, no, no es historia que se cuenta. El amor se intuye, se adivina, se
transmite… Las palabras, la historia
pueden estropear el amor.
7.
Tendríamos que vivir en una constante declaración de amor,
que no es otra cosa que ese gesto que dulcifica la mirada, que imprime calidez
a las palabras, que derrama belleza en
los gestos.
8.
El amor es como un
bálsamo que alivia dolores, como un
suave viento que alivia pasos, como lluvia fina que refresca y limpia las hojas
de los árboles. El amor lo puede todo,
lo entiende todo. El amor comparte todo menos el desamor.
Besos, mis lindos hijos. Seguiremos.

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